sábado, 19 abril 2014

Está pasando

Arrastra una deuda de 3.613 millones

El crac inmobiliario se traga a Reyal Urbis

  • Reyal Urbis ha fracasado en su intento de refinanciar la deuda de 3.613 millones que arrastra. La inmobiliaria se sume ahora en el segundo mayor concurso de acreedores en la historia de España, después del protagonizado por Martinsa Fadesa.
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Cuatro meses de dura negociación no han sido suficientes para solventar la difícil situación financiera de Reyal Urbis. La sociedad comunicó ayer por la mañana a la CNMV que su consejo de administración había decidido en su reunión del lunes pedir el concurso voluntario de acreedores. Las negociaciones con los bancos para la refinanciación de los más de 3.613 millones de euros de deuda que arrastra no han fructificado favorablemente para la compañía. El importante monto de su pasivo convierte el proceso en el segundo mayor de la historia de la crisis inmobiliaria, solo por detrás de Martinsa Fadesa, que entró en concurso con un pasivo de 7.100 millones.

"Reyal Urbis confirma que el consejo de administración ha acordado llevar a cabo las actuaciones necesarias a efectos de presentar ante el juzgado competente la solicitud de concurso voluntario de acreedores, ante la inminencia del transcurso del plazo previsto en el preconcurso sin haber alcanzado un acuerdo de refinanciación con sus acreedores", notificó la inmobiliaria al supervisor del mercado.

La compañía aseguró de todos modos que "seguirá desarrollando su actividad con normalidad" y manifestó su confianza en "encontrar una solución definitiva" que les permita superar esta situación de insolvencia, según informó en un comunicado. "Hemos constatado la buena voluntad de todas las partes negociadoras, pero al final no ha sido posible llegar a un acuerdo", indicó el presidente, Rafael Santamaría.

"Presentamos el concurso voluntario para garantizar la continuidad de la empresa y preservar los intereses de los clientes, proveedores, acreedores, accionistas y empleados de la compañía", dijo el directivo del grupo que emplea a 420 trabajadores, de los que 137 corresponden a la inmobiliaria y otros 283 a la división hotelera.

Esta semana era la última oportunidad para que Santamaría salvase la empresa del proceso concursal. El día 23 concluía el plazo de cuatro meses para renegociar la deuda con los acreedores, el citado preconcurso, aunque la semana pasada el proceso concursal ya parecía inminente.

El endeudamiento financiero neto de la compañía, que presentó preconcurso el pasado 23 de octubre, era, según datos de finales del tercer trimestre de 2012, de 3.613 millones de euros. Las principales entidades acreedoras son el Sareb, Banco Santander y Banesto, el fondo Appaloosa (comprador de la deuda de Barclays), Banco Popular, FMS, Caixa Geral, EuroHypo, RBS y BBVA. En concreto, con Santander y Banesto tiene un pasivo de 530 millones, al que es preciso sumar gran parte de la deuda de unos 300 millones que soporta Inveryal, una sociedad patrimonial de Rafael Santamaría.

Además, Sareb suma una deuda de 707 millones, porque ha asumido los préstamos al promotor de las entidades nacionalizadas y se quedará también con los de los bancos del grupo 2. Además, adeuda unos 400 millones de euros a la Agencia Tributaria y otros 215 millones al Instituto de Crédito Oficial (ICO).

Reyal solicita el concurso después de que a mediados de 2011 iniciara una negociación con los bancos para reestructurar su pasivo "ante el continuado deterioro de la situación del mercado".

"Desde octubre, la dirección de la compañía ha intentado alcanzar un acuerdo con los diferentes acreedores", aseguró la empresa. "Aunque Reyal Urbis cuenta con un sólido patrimonio, el creciente deterioro del sector y la persistencia de la crisis han hecho más difícil la consecución de un acuerdo", dijo.

El grupo recordó que, desde que empezó la crisis, "impuso una política de reducción de sus gastos de estructura", pero que se ha visto muy perjudicada por "una significativa reducción de los ingresos por venta de viviendas y una caída de ingresos por arrendamientos por la fuerte contracción del mercado".

Los hoteles no se verán afectados por el proceso

En la actualidad, la firma inmobiliaria asegura contar con un stock de 780 viviendas terminadas, pese a que no construye nuevos pisos desde hace tres años, desde su última refinanciación de deuda. Según sus propios datos, Reyal dispone de "una de las mayores carteras de activos inmobiliarios" del país, valorada en unos 4.194 millones de euros, según la última tasación independiente de la compañía, realizada en junio de 2012.

Dentro de su cartera de activos, Reyal no ha incluido en el proceso concursal la división de hoteles del grupo, que gestiona ocho establecimientos urbanos en Madrid, Barcelona y Lérida, a través de tres marcas (Rafaelhoteles, Rafaelhoteles By y Holiday Inn). El macrocomplejo comercial y de oficinas que Reyal ha promovido al norte del paseo de la Castellana de Madrid tampoco se verá afectado por el concurso, según informaron a Europa Press fuentes de la compañía.

El complejo de la Castellana se cedió, tras la negociación de la última refinanciación de deuda de Reyal, a Complejo Inmobiliario Castellana 200, una filial controlada por bancos acreedores.

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