viernes, 28 de noviembre de 2014

Está pasando

Pablo Álvarez. Consejero delegado de Vega Sicilia

"En las empresas familiares no hay sitio para todos"

  • Dirige una de las bodegas de mayor prestigio en el mundo. Atraviesa un momento delicado dentro del grupo familiar, después de intentar, junto a cuatro de sus hermanos, apartar a su padre, David Álvarez, de la gestión del grupo Eulen.

Pablo Álvarez, director de Vega Sicilia

Dirige Vega Sicilia desde 1985. Tres años antes, el grupo Eulen, pilotado por su padre, David Álvarez, había adquirido la prestigiosa bodega. Pablo Álvarez, bilbaíno, de 58 años, hombre parco en palabras, recuerda con nostalgia aquellos comienzos en los que no había teléfono automático en la bodega, y tampoco la familia Álvarez estaba por aquel entonces a la greña. El fundador del grupo, que factura 1.350 millones de euros, fue apartado por varios de sus hijos de sus cargos en el consejo de administración de El Enebro, la sociedad patrimonial de la familia. Hace año y medio, el patriarca recuperó el control de todo ello.

Pregunta. ¿Por qué cree que su padre le confío la dirección de una de las bodegas de mayor prestigio del mundo?

Respuesta. No lo sé. Fue arriesgado poner a una persona tan joven al frente de la bodega. Y_tan mal no lo habré hecho porque si no, no estaría aquí. Creo que en este tiempo se ha incrementado el prestigio de Vega Sicilia y la calidad. He_mos respetado su esencia y los vinos nunca han sido tan buenos como ahora, pero ni aquí ni en ningún lado. Yo antes no conocía el mundo del vino.

P. ¿Supuso un privilegio para usted?

R. Sí. Y no es malo que en los negocios llegue alguien de otro mundo, porque al final los de cualquier profesión solo se juntan con los de su entorno y se pierde la percepción del mundo exterior. En el mundo del vino no hacemos otra cosa que contar mentiras de lo bien que nos va a todos. Las relaciones entre bodegueros deberían ser constructivas, pero nos puede la soberbia, que todo el mundo es mejor que otro. Y eso te hace perder la realidad. La filosofía de la dirección nace en los dueños del negocio, que son los que marcan el concepto.

P. ¿Qué estilo de gestión aplica?

R. En primer lugar, trato de hacer lo mejor posible cada cosa. Hemos invertido tiempo y esfuerzo en hacer mejor las cosas. Tenemos cinco bodegas y no existe ningún grupo en el mundo con nuestro volumen de botellas, nivel de calidad y precio. Mi objetivo fue crear un grupo de bodegas de calidad. Con Rioja [esta primavera estrenan un nuevo vino en esta denominación de origen, Macan] producimos 1,5 millones de botellas al año. Y nuestro precio medio es de 40 euros en España. No se trata de ser el primero en todas las guías, sino de estar entre los diez primeros. Hacer una bodega no es fácil.

P. Hace unos años lo parecía, por el número de bodegas que han surgido.

R. Ahora estamos viendo lo fácil que era. La gente no está acostumbrada a perder dinero. El 80% de los que se han metido en este sector no ha recibido lo que pensaba. Un constructor me reconoció que no pensaba que le iba a costar tanto. Es un mundo muy difícil, de grandes satisfacciones, y exige mucho trabajo.

P. ¿Es un sector con una incertidumbre alta?

R. Dependemos de un factor común, la naturaleza, que no controlamos. Es un negocio a largo plazo, donde el retorno comienza al séptimo año. Vender la primera cosecha es fácil, pero la segunda no lo es tanto. A mí la familia siempre me ha respetado y si un año no sale a la venta æscaron;nico [la joya de la bodega, cuya cosecha ha de ser excelente] no se ha cuestionado, a pesar de que es una decisión con reflejo en las cuentas, de 17 millones de euros. Producimos 130.000 botellas a 130 euros. Es una pasta.

P. ¿Qué futuro tienen las bodegas?

R. Hay en venta muchas bodegas porque no hay espacio para todos. En Ribera del Duero hemos pasado de 14 a 300 bodegas. ¿Cómo nos vamos a beber todo esto? Y_la competencia es fuerte. China está produciendo y llegará a ser la primera potencia mundial. Además, el español no hace esfuerzos en la comercialización. El sector del vino no ocupa el lugar que le corresponde.

P. ¿Es difícil trabajar con la familia?

R. No es nada fácil. Tengo tres hijos y quiero que sean mejores que yo. En las empresas familiares no hay sitio para todos. El 90% de ellas no llega a la segunda generación. Desaparecen porque las personas que las dirigen no son las más adecuadas. Siempre se ha respetado a quien ha llevado un negocio bien. En la familia es más complicado quitar a alguien.

"Vega Sicilia no está en venta"

P ¿Le gustaría que la tercera generación tome el relevo?

R Me gustaría. Es importante que la familia siga adelante siempre que lo haga bien. Si no, se vende y se gana dinero. A veces la familia no es lo mejor y tampoco se debe obligar a nadie a estar dentro si no quiere.

P ¿Vega Sicilia está en venta?_

R No está en venta. De vez en cuando recibimos alguna oferta, pero ya no es solo el valor del beneficio. Es un g ran valor y nunca le hemos puesto precio.

P ¿Qué ha aprendido de su padre?_

R He aprendido, hace muchos años, lo que es el respeto por el cliente. Somos empresas de servicios y es lo que hay que respetar. Al consumidor no se le puede engañar. Es lo más importante que hay que aprender de los negocios.

P Estrenan vino en Rioja, Macan, ¿cómo han sido recibidos?_

R Ha habido de todo. Hemos tardado diez años en encontrar la bodega y ahora están todos expectantes. Era importante estar ahí, es una gran zona.

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José Luis Martínez Campuzano

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