lunes, 22 de diciembre de 2014

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Los lamentos de Grifols se apagan gracias a EE UU

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Nosotros somos buenos, pero nos lastra el país, por eso decidimos iniciar la internacionalización". Esta frase es de Víctor Grifols, presidente de la empresa catalana de hemoderivados Grifols. La pronunció hace unos días frente a una audiencia formada por analistas financieros. Allí dejó claro que creía que ser una empresa española no es una ventaja competitiva. "Si hubiésemos nacido en Alemania hoy seríamos más grandes que Pfizer", lamentó. "O cambian las cosas o nos iremos marchando".

La realidad de Grifols es que hace ya años que se han ido marchando al exterior, de ahí su éxito. Sólo con el mercado nacional era imposible alcanzar las cotas que ya ha conseguido. Y su camino fue el mejor posible para evitar el riesgo, estableciéndose también en EE UU, el principal mercado y productor de plasma del mundo.

Pero, ¿qué opinan los analistas de Bolsa de aquello que dijo Grifols? ¿Cuál creen que es la clave del éxito de la compañía? "La compra de su competidora Talecris en EE UU ha sido clave para posicionarse como uno de los líderes del mundo y las sinergias conseguidas han sido mucho mejores de lo esperado, sobre todo en costes", explica Iván San Félix, analista de Renta 4. "Talecris le ha dado una gran capacidad de producción", coincide Ana Isabel González, analista de Bankia.

Los laboratorios Grifols nacieron en 1940 en Barcelona. Sus productos son derivados del plasma que se utilizan en hospitales. A partir de los años noventa comienza su expansión internacional y actualmente cuenta con 24 filiales en el exterior y vende a más de 100 países. Pero su actividad, desde la compra de Talecris en 2011, es básicamente norteamericana. En el pasado ejercicio, el 59,2% de las ventas totales proforma procedían de Estados Unidos y Canadá, el 25,6% de Europa y el 13,9% del resto del mundo. Y es más, de los 11.230 empleados repartidos por todo el mundo, 8.342 están empleados en Norteamérica y 2.390 en España.

"Ellos se quejan mucho del negocio en España, donde las Administraciones pagan mal. En EE UU es todo más sencillo. De allí obtienen todo el plasma porque en Europa está restringido pagar a quien lo dona", explica San Félix. "Sin una legalización se puede producir un cuello de botella para la producción. Es un sin sentido que no se pueda pagar al donante de sangre pero sí utilizar los productos hemoderivados", opina González.

Con la compra de Talecris, la compañía ocupa el tercer puesto mundial en cuota de mercado, con un 19%, del total, tras Baxter (21%) y la australiana CSL (19%). "El mercado es un oligopolio. Existe una gran barrera de entrada a esta industria porque las inversiones son muy elevadas y requiere de mucho tiempo tener unas instalaciones aprobadas. Esa es una de las claves del éxito de Grifols".

Líder mundial en dos productos

Otra de las fortalezas que los analistas ven es que el mercado mundial va a seguir aumentando en volumen. En los últimos años ha crecido a ritmos cercanos del 15%, según un informe de los analistas del Banco Sabadell, y en los próximos años seguirá ese ritmo.

"El éxito de Grifols también pasa por tener productos muy buenos, a los que cada vez buscan más aplicaciones para otras enfermedades, y que no son substituibles por otros", asegura San Félix. La compañía es líder mundial en inmunoglobulinas intravenosas, con un 27% de la cuota de mercado, y en alfa-1 antitripsina, con el 71% del total. Si la compra de Talecris les sirvió para ser más fuertes en el principal mercado, también les dejó una enorme deuda por la adquisición, algo que puede lastrar a la empresa, "pero se está pagando de forma muy rápido por el elevado nivel de ingresos", explica el experto de Renta 4. Aún así, la deuda neta en septiembre era de 2.538 millones, alrededor de 3,1 veces su Ebidta. Desde Banco Sabadell también alertan de que un escenario de dólar débil también puede afectar a la facturación del grupo.

"No se extrañen si nuestra presencia aquí tiende a la desaparición a favor de EE UU", decía también Víctor Grifols. Y es que la Administración española paga tarde, "las autonomías son accesorios que molestan" e incluso tiene problemas con el suministro de agua para su fábrica de Paret del Vallés. Una decisión de marcharse, que según los expertos, no parece que se produzca próximamente. "Acaban de invertir en una planta de producción en Murcia", recuerda la analista de Bankia.

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José Luis Martínez Campuzano

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