viernes, 25 abril 2014

Está pasando

Denuncian que el impuesto, que se aplicará en enero, es retroactivo

El nuevo tributo nuclear obligará a las eléctricas a provisionar 550 millones

  • El impuesto nuclear incluido en el proyecto de ley de medidas fiscales a la energía obligará a las eléctricas, mayormente a Endesa e Iberdrola, a provisionar 550 millones. Para librarse de un tributo an retroactivo, sacarán los residuos de Garoña antes de que entre en vigor la ley, el 1 de enero.
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El pleno del Senado tiene previsto aprobar esta semana el proyecto de ley de medidas fiscales al sector energético que incluye, entre otros, un nuevo impuesto directo sobre el combustible nuclear gastado y los residuos radiactivos que producen las centrales atómicas (también otro que gravará el almacenamiento centralizado de los mismos). La medida que había pasado desapercibida hasta ahora, pues el protagonismo de la polémica norma se lo ha llevado el nuevo impuesto a la generación eléctrica (que ha pasado del 6% al 7% en el trámite parlamentario) y el céntimo verde al gas natural, ha causado un gran malestar entre las grandes eléctricas. Y más después de que el Grupo Popular haya incluido algunas enmiendas en la Comisión de Industria del Senado, por las cuales, aquel tributo tendrá carácter retroactivo, según denuncian las eléctricas propietarias de las centrales (Endesa, Iberdrola, Gas Natural Fenosa y HC Energía). Esta retroactividad obligaría a todas ellas, y así se lo han pedido los auditores, a realizar una provisión en las cuentas de este ejercicio por un total de 550 millones de euros, de los cuales, la mayoría corresponden a Endesa (290 millones de euros) e Iberdrola (casi 200 millones).

Según el artículo 15 del proyecto de ley remitido a la Cámara Baja, el "hecho imponible" del nuevo impuesto es el combustible nuclear irradiado. Y una de las enmiendas del Grupo Popular matiza que se entenderá por dicho combustible "al irradiado en el reactor que durante el periodo impositivo haya sido extraido definitivamente de este". De hecho, en el caso del combustible que haya sido gravado por el impuesto y que vuelva a ser introducido en el reactor no volvería a estar sujeto de nuevo al impuesto.

Pero, para las empresas, el problema está en otra enmienda, la que modifica el artículo 17 del proyecto de ley que fija "la base imponible" del impuesto en el combustible gastado y los residuos "resultantes de la generación de energía nucleoeléctrica". Aquellos serán los kilogramos de metal pesado (uranio y plutonio) "contenidos en el combustible nuclear producidos durante el periodo impositivo" y que durante dicho periodo "hayan sido extraídos definitivamente del reactor". Concretamente, 2.190 euros por kilo de metal pesado.

En otras palabras, el combustible gastado que se extraiga en 2013 no tributará desde el 1 de enero en que se prevé que entre en vigor el nuevo impuesto, sino desde el momento en que se introdujo en el reactor. Por tanto, devengarían el tributo las barras de uranio que se introdujeron en los reactores hace 54 meses y que se saquen en las recargas del próximo año.

Garoña sacará sus residuos para librarse del impuesto

La central más afectada por el nuevo impuesto nuclear es la de Garoña, propiedad de Endesa e Iberdrola. Y no tanto por lo que le costará a las eléctricas este impuesto, sino porque, al considerarlo retroactivo, no le compensará pagarlo a la vista de que la planta burgalesa podría cerrar en julio. De hecho, sus propietarias han decidido extraer todas las barras de uranio del reactor antes del 31 de diciembre y almacenarlas en la piscina, para evitar pagar un impuesto que entrará en vigor el 1 de enero.

Así, si finalmente se cierra, no pagará impuesto alguno. Si, por el contrario, deciden solicitar la prórroga de Garoña que les ha ofrecido el Gobierno, podrían volver a utilizar el combustible a medio gastar, que tributaría desde el momento en que retornase al reactor.

La maniobra no supone el cierre de Garoña, tal como se ha asegurado, sino una parada temporal, en tanto se decide su futuro. Pero si las eléctricas alegaban que no les compensa seguir explotando la planta por el nuevo impuesto a la generación, el panorama se ha vuelto más oscuro. Así, este tributo será del 7% y no del 6% como se preveía inicialmente y a él ra se le añade otro nuclear retroactivo. Los críticos señalan que lo mismo podrían hacer las demás centrales (sacar ahora el combustible y lo metes en enero) y creen que Garoña no tiene tiempo ni sitio para almacenarlo.

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José Luis Martínez Campuzano

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