miércoles, 26 de noviembre de 2014

Está pasando

Cae otro 2,42% y se queda a 91 puntos del mínimo de la crisis

El Ibex pierde los 7.000 puntos por primera vez desde marzo de 2009

  • La crisis soberana se recrudece con España en el epicentro de la tormenta. El Ibex perdió ayer otro 2,42% para cerrar por debajo de los 7.000 puntos (6.908,1) por primera vez desde 2009. Los rumores sobre una bajada de rating a Francia y los datos económicos que llegaron de EE UU aceleraron las caídas. La Bolsa española se queda así un paso del mínimo de la crisis, los 6.817,4 puntos a los que cerró en marzo de 2009.

Cristina de la Sota

20-04-2012 07:00

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EFE

La sangría no cesa en la Bolsa española. El Ibex va camino de cerrar la quinta semana consecutiva de caídas y la espiral de ventas parece no tener fin. La caída de ayer sucede al 4% de la víspera y deja el retroceso anual en un 19,36%. "La tendencia es extremadamente bajista y no tiene matices. Solo podemos esperar algún cambio de la mano de acontecimientos políticos o financieros. Alguna actuación del BCE, la Reserva Federal o un cambio en las políticas de austeridad en Europa que lleve a la aprobación de estímulos al crecimiento", resume Daniel Pingarrón, estratega de IG Markets.

Los efectos balsámicos de las subastas a tres años del BCE se han agotado. Y si ya en el arranque del ejercicio la Bolsa española era la única que llegó a ceder terreno mientras el resto se beneficiaba de la abundancia de dinero, ahora que llegan las ventas, el Ibex es también la Bolsa que más paga cuando los números rojos se imponen en Europa.

El Ibex perdió un 2,42% ayer -quedó en 6.908,1, a solo 91 puntos de los mínimos de marzo de 2009- y sufrió el peor registro en una sesión en la que el nerviosismo también afectó con dureza al Cac parisino (-2,05%) y a la Bolsa italiana (-2,05%) ante rumores sobre una nueva rebaja de calificación a Francia. Un temor que se extendió a raíz de un informe de Citi que comentaba que Moody's podría revisar el rating de Francia en los próximos dos o tres años como consecuencia de las elecciones presidenciales. Las primas de riesgo también se resintieron. La francesa se amplió hasta los 140 puntos básicos mientras que la española y la italiana cerraron en 423 y 392 puntos básicos. En el resto de la región el impacto fue menor tanto en Bolsa como en deuda. El Euro Stoxx se dejó el 1,85%, el Dax cayó un 0,9% y el Footsie británico cerró sin grandes cambios.

Los expertos temen más caídas si no intervienen los políticos o el BCE

La sesión demostró que incluso cuando Francia centra las miradas España sufre más. Los inversores huyen de la Bolsa española y ayer de poco sirvió que el Tesoro saldara con éxito la subasta de deuda a 2 y 10 años. Emitió 2.541 millones de euros con una fuerte demanda que le permitió alcanzar el objetivo marcado para la colocación. Un síntoma de que aún hay dinero dispuesto a invertir en deuda española.

El problema es que pese a todo la Bolsa sigue debilitándose. El mercado teme que España sea incapaz de alcanzar los objetivos de déficit exigidos por Bruselas para este año (5,3%) en un entorno recesivo y el hecho de que el FMI pronosticara esta semana que el país probablemente no conseguirá alcanzar el 3% hasta 2018 ha hecho poco por calmar al mercado.

Los inversores solo tienen ojos para las malas noticias y si hasta hace unas semanas los principales miedos se centraban en el entorno económico, la elevada tasa de paro y el temor a una fuerte recaída de la actividad como consecuencia de los programas de ajustes, a todo ello se unen ahora los problemas de las empresas que componen el Ibex. La expropiación de YPF a Repsol ha sido un elemento desestabilizador esta semana pero el temor a que otras compañías endeudadas se vean obligadas a vender participaciones como ha hecho ACS al desprenderse del 3,69% que poseía en Iberdrola son otros factores que acentúan la debilidad de la Bolsa española.

"El problema es que en la Bolsa española se solapan dos problemas. El primero es el riesgo país. España ha sustituido a Grecia. Al mismo tiempo están los problemas propios de cada sector. Los bancos caen por su particular reestructuración, las constructoras por su elevada deuda y Telefónica por su situación", añade Pingarrón. "Hay muchos inversores que temen las compañías endeudadas se vean obligadas a mal vender activos. El Ibex es un índice aún muy endeudado. El sector financiero está haciendo su ajuste pero queda el resto", añade Nicolás López, director de análisis de M&G Valores.

En la sesión de ayer, de hecho, las principales caídas las protagonizaron Repsol (-4,7%), BBVA (-4,5%), Sacyr (-4,42%) y ACS (-4%). Solo seis compañías lograron evitar las pérdidas.

Y es que a los miedos sobre España o Europa se unieron a unos datos económicos que no gustaron mucho. La inesperada caída de las ventas de viviendas en EE UU (-2,6%) o el retroceso de la encuesta manufacturera de Filadelfia fueron algunas de las decepciones del día. En Wall Street los índices también cayeron. El Dow Jones se dejó un 0,53%, el Nasdaq, el 0,79% y el S&P 500, un 0,59%.

El Tesoro logra su objetivo con demanda

Prueba superada. La estrategia prudente del Tesoro volvió a dar frutos en la subasta de deuda ayer. El Estado se puso como objetivo captar entre 1.500 y 2.500 millones de euros en bonos a 2 y 10 años, una meta inferior a las colocaciones anteriores que logró sin grandes sobresaltos. En total captó 2.541 millones con una fuerte demanda (las peticiones totales superaron en 2,8 veces la oferta) y a unos tipos más caros, pero en línea con lo esperado.

"La subasta ha ido bien. Ha habido un repunte de tipos pero se ha colocado todo y por debajo de los precios del secundario, lo que es una buena señal pues no es habitual en momentos de tensión", comenta Miguel Arregui, analista de mercados de AFI.

La referencia a 10 años era el plazo que más dudas generaba por el mayor riesgo asociado a vencimientos más largos pero la demanda resultó sólida y el tipo medio pagado resultó ligeramente inferior al del mercado secundario. En total el Estado colocó 1.425 millones de euros y la peticiones de los inversores superaron en 2,42 veces la oferta para esta referencia, una cifra, eso sí, inferior a las 2,92 veces que logró en una subasta a un plazo algo inferior a principios de mes pero superior a las 2,17 veces de la de enero, la referencia más exacta. El tipo medio se fijó en el 5,743%, por encima del 5,403% que pagó en enero. El tipo marginal, por otra parte, quedó en el 5,778% frente al 5,466% de la subasta de enero.

La emisión a dos años recibió más interés. El Tesoro colocó 1.116 millones tras recibir una demanda que superó en 3,38 veces la oferta. Una ratio de cobertura superior a las 2,019 veces de la anterior emisión similar realizada en octubre de 2011. El tipo medio, por otra parte, se situó en el 3,463% y también resultó superior al 3,639% de la colocación del pasado ejercicio aunque fue mayor que el tipo medio del 2,069% que pagó en marzo por una emisión con vencimiento en abril de 2014, un bono con vida residual de dos años.

Las cifras

10.500 millones es el importe de deuda que colocó ayer Francia en el mercado. Vendió 3.555 millones a dos años, otros 1.730 a tres años y 2.700 millones a cinco años.

1,83% es el tipo medio que pagó Francia por el cinco años, frente al 1,78% de marzo.

3,09% es la rentabilidad que alcanzó ayer el bono francés a 10 años. El español quedó en el 5,9%.

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