lunes, 22 septiembre 2014

Está pasando

La reestructuración financiera

Los 50.000 millones del ladrillo no se pagan a escote

  • Cada entidad debe asumir un coste por su digestión inmobiliaria, unas han adelantado el saneamiento, hay quien redujo el crédito a promotor y otras buscan compartir gastos.

J. Portillo / E. G. Ercoreca

04-02-2012 07:00

El sector financiero no ha soltado aún el ábaco. Casi todas las entidades financieras declinaron individualizar el viernes cuánto les costará el Real Decreto Ley sobre la reforma del sistema financiero que aprobó el viernes el Consejo de Ministros. Prefieren esperar a que la norma salga publicada en el BOE para desvelar sus cifras. Sin embargo, las casas de análisis han adelantado algunas previsiones. "Estimamos que la norma es positiva y debería mejorar la impresión que los inversores tienen de los balances de las entidades españolas", recoge un informe de Keefe, Bruyette & Woods (KBW). La firma considera que, de los 50.000 millones de euros adicionales de provisiones que demanda el Gobierno, las entidades deberán conseguir 39.000 millones adicionales, después de apuntarse las provisiones genéricas disponibles.

Las consecuencias, no obstante, serán muy diferentes en cada entidad. "Parece evidente que habrá una diferencia importante entre las entidades internacionales, para las que un reconocimiento directo de las pérdidas podría ser positivo a medio plazo, y la situación de los bancos domésticos, cuyos accionistas se enfrentan a una dilución", exponen desde Exane BNP Paribas. KBW, a su vez, apunta que Santander, BBVA, CaixaBank y Bankinter sacrificarán entre un 9% y un 22% de sus beneficios estimados de 2012 para absorber las dotaciones. Las entidades que se verán más debilitadas por la medida son, a su juicio, Bankia, Banca Cívica, Banesto y Popular. A grandes rasgos, Citi comparte su criterio.

Luis de Guindos, ministro de Economía, puso énfasis en sus dos intervenciones de esta semana pasada en que la limpieza de balance no tendrá coste para el erario público. Pero en Exane BNP Paribas cuestionan esta afirmación. "Las exigencias supondrán un considerable importe de dinero del contribuyente porque el capital del FROB se incrementará desde los actuales 9.000 millones a 15.000 millones a través de la emisión de deuda pública y porque, aunque el Ejecutivo no alude a ello, asumimos que las nuevas provisiones serán deducibles fiscalmente. Esto permitirá a los bancos seguir pagando un tipo impositivo muy bajo o incluso beneficiarse de créditos fiscales". La factura, en cualquier caso, no será a escote. Aquí cada uno deberá pagar lo suyo.

Santander. Unos 4.000 millones para sanear, 800 de adjudicados

Banco Santander ha hecho los deberes. La entidad ha centrado sus esfuerzos, sacrificando beneficios, en compensar la fuerte carga de ladrillo que ha ido adjudicándose en balance. Solo en 2011, el banco presidido por Emilio Botín ha pasado de cubrirlo al 31% a acumular un montante de dinero suficiente para provisionar el 50% de sus 8.552 millones de euros en solares, edificios y viviendas a medio construir. De ese 50%, Santander tiene ya asignado un 32% sobre los activos y dispone de recursos por el 18% restante para aplicarlos sobre los diferentes activos en función de lo que exija el Gobierno. Así, hoy por hoy, el banco cubre al 40% sus 4.279 millones en suelo, y debe sumar 1.711 millones más para alcanzar el 80% impuesto. Igualmente, los 3.753 millones en vivienda terminada están cubiertos al 25%, con lo que restan 938 millones hasta el 35%; y los 521 millones en inmuebles en construcción han sido saneados en una cuarta parte y requieren de 130,25 millones para llegar al 65% de cobertura. Como Santander ya cargó contra los resultados de 2011 saneamientos extraordinarios por más de 1.800 millones de euros, ya solo le quedaría por dotar otros 797,4 millones de euros para cumplir las nuevas exigencias de cobertura en el conjunto de adjudicados. Donde no se ha mostrado tan proactivo Santander es en la cobertura y reducción del crédito concedido a la actividad inmobiliaria: 23.442 millones de los que 6.722 están catalogados como dudosos y 3.916 como subestándar (provisionados al 33% y al 16%, respectivamente). Al obligar Economía ahora a provisionar al 7% también la parte "sana" de los préstamos a promotores y constructoras, la entidad de Botín tendrá que hacer un sobreesfuerzo en este área. Los analistas de Exane BNP Paribas consideran que, al final, la factura completa para Santander (cubrir adjudicados y crédito) ascenderá a 4.535 millones. "Una cuantía significativa, pero manejable", explican.

BBVA. Más de 3.000 millones, solo la mitad por los préstamos

La entidad presidida por Francisco González, por contra, ha trabajado más proactivamente en liberar su cartera crediticia de préstamos a la actividad inmobiliaria. BBVA ha reducido un 14,75% este montante hasta los 14.158 millones. Y en la otra cara de la moneda, los adjudicados han crecido un 61% en el último ejercicio hasta los 7.714 millones, como consecuencia de la renuncia a refinanciar los créditos morosos, casi irrecuperables. No por eso, sin embargo, el banco ha descuidado las provisiones. Pese a que la media de cobertura de adjudicados es del 34%, bastante inferior a la de Santander, BBVA ha saneado el suelo al 37,5%, prácticamente al mismo nivel que lo ha hecho Botín. Para llegar al 80%, sobre 3.032 millones en solares, la entidad requiere de 1.288 millones más, según los cálculos efectuados por los expertos de ING. Para cubrir correctamente los 2.000 millones que tiene BBVA en viviendas construidas y finalizadas tan solo le restan unos 200 millones, con lo que la factura pendiente por adjudicados es apenas algo superior a 1.500 millones. En paralelo, la reducción del crédito inmobiliario ha dado sus réditos, por lo que la cantidad para provisionarlos será también inferior. En total, los analistas hablan de una horquilla de déficit para cumplir las nuevas exigencias de entre 2.568 y 3.901 millones de euros.

Caixabank. Cien millones a adjudicados y varios miles por el crédito

La jugada de Isidro Fainé, que dejó la carga de ladrillo de La Caixa en Servihabitat -la inmobiliaria del grupo- y solo arrastra para CaixaBank aquellos activos adjudicados en el último año, ha resultado ganadora. Al menos para el banco cotizado. El nuevo banco apenas atesora 1.140 millones en adjudicados inmobiliarios y, además, se ha centrado más que nadie en la cobertura del suelo, que ronda ya el 60%, con lo que aún contando las provisiones extraordinarias para el resto de vivienda, sus necesidades de saneamiento se limitan a 95,19 millones. El fuerte vínculo de la entidad con constructoras y promotoras, a las que concede una amplia financiación (unos 5.000 millones ya son crédito dudoso o subestándar), lastra, sin embargo, el resultado y elevan el coste de la reforma para CaixaBank a 3.620 millones, según BNP. Otros, como KBW, son más optimistas y estiman que bastará con 1.228 millones.

Bankia. 6.100 millones entre ladrillo en balance y préstamos

Si la cena servida por De Guindos amenaza con salirle cara a alguien, es a Bankia. La entidad que preside Rodrigo Rato se ha convertido en una de las principales inmobiliarias españolas, con una carga de adjudicados que ronda hoy los 7.700 millones, según los analistas del sector. El último dato oficial, de septiembre de 2011, apunta a un montante algo menor, de 4.891 millones, con una baja provisión, apenas del 27%. Pero si la carga de suelo, pisos y obras que almacena es un problema grave, mayor es el del crédito concedido al sector inmobiliario. BNP calcula que hay 9.000 millones solo en la casilla de préstamos considerados subestándar. Con una exposición total al sector de 32.200 millones, según los expertos galos, la factura de Bankia es la más alta de todo el sector de 6.145 millones para cumplir con Economía, incluyendo la exigencia de provisiones y la de capital. KBW le calcula un déficit de provisiones de 4.331 millones y un déficit en términos de capital por 1.288 millones de euros, el más elevado de la banca cotizada.

Popular. Dos años para asumir unos 3.000 millones

En el lado opuesto se encuentra Banco Popular. Pese a una importante carga de ladrillo en balance, 4.028 millones provisionados al 34% (de los que 1.760 millones en suelo solo están cubiertos al 0,25%), y 5.000 millones en crédito dudoso y subestándar, disfrutará de algunas de las grandes ventajas que ofrece la reforma diseñada por Economía. De un lado, la fusión que ultima con Pastor podrá beneficiarse del apoyo de las ayudas del FROB. De otro, este proceso le permitirá provisionar los 3.200 o 3.500 millones que los analistas le calculan necesarios, en dos cómodos ejercicios, tal y como reclamó su presidente, Ángel Ron, la pasada semana.

Sabadell. Con posibilidad de sanear 1.000 millones al año

Del mismo modo, desarrollan los analistas de BNP, "Sabadell podrá realizar la carga en sus libros en dos años" por haber adquirido CAM, proceso que además le aporta un esquema de protección de activos con dinero del Fondo de Garantía de Depósitos. Estas comodidades, hacen que la entidad prevea ajustar sin grandes problemas los 2.000 millones que le restan para sanear la cartera de ladrillo. El banco tiene la intención de cerrar este capítulo en 2012.

Otras entidades. De 160 millones de Bankinter a 1.500 para Banca Cívica

En las entidades menores hay sustanciales diferencias entre los 150 millones extras que debe provisionar Bankinter y los 1.500 millones que, también según los analistas, deberá reunir Banca Cívica, que puede acusar un déficit de capital de 877 millones, según KBW.

Presión para abaratar el suelo y¿los pisos?

Viviendas baratas y mayor acceso a la financiación. Este será, según el ministro de Economía y Competencia, Luis de Guindos, el resultado de la reforma del sector financiero. Lo cierto es, sin embargo, que el gran empujón que el ministerio da a la banca para abaratar sus activos inmobiliarios se concentra en el suelo. Este deberá provisionarse al 80%, lo que garantiza mayor transparencia en las cuentas de la banca, pero hace improbable que reactive un mercado en el que hoy apenas hay transacciones.

El stock de vivienda terminada es aún ingente, y aunque hubiera empresarios dispuestos a arriesgarse construyendo promociones nuevas en solares a bajo precio, es difícil pensar que las entidades estén dispuestos a sufragar semejante apuesta. Máxime ahora que el crédito al sector inmobiliario, hasta el más sano de todos, está penalizado con provisiones al 7%.

Es probable, eso sí, que la banca trate de vender sus pisos terminados con un descuento similar a las provisiones requeridas (35%). La caída de precios hasta ahora, desde el inicio de la crisis, ronda el 20%. Sin embargo, señalan los expertos de Royal Bank of Scotland, el crédito a particulares seguirá congelado mientras no se solvente la crisis de la deuda soberana, con lo que no habrá milagros en la concesión de hipotecas.

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