domingo, 23 de noviembre de 2014

Está pasando

El almacén incluirá un plancha para depositar los residuos de la central

El Gobierno autorizó el ATC para poder prorrogar la vida de Garoña

  • Tanto para cerrarla como para prorrogarla, el ATC resultaba un proyecto imprescindible para el futuro de Garoña. Así lo ha entendido el Gobierno de Rajoy, que ha decidido dar vía libre al almacén nuclear para poder depositar, en una plancha especial que incluirá el proyecto, los residuos de la próxima recarga de combustible de la central burgalesa.
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El tiempo jugaba en contra de la posibilidad de prorrogar la vida de la central nuclear de Santa María de Garoña, tal y como deseaba una buena parte de los ministros del Gobierno de Mariano Rajoy. La planta, propiedad de Nuclenor, sociedad participada al 50% por Endesa e Iberdrola, fue sentenciada al cierre por el Gobierno de Rodríguez Zapatero en 2009. Pero fio tan largo la fecha de su cierre (julio de 2013) que dejó en manos de un posible Gobierno del PP la decisión final.

El Ejecutivo de Rajoy parece tenerlo claro y, de hecho, la decisión de autorizar la ubicación del Almacén Temporal Centralizado (ATC) de residuos radiactivos, un proyecto empantanado desde hace seis años por el PSOE, está estrechamente relacionada con el futuro de Garoña. Fuentes próximas al Gobierno aseguran que si este ha dado vía libre al ATC con tanta rapidez es porque los técnicos y las empresas le convencieron de que sin almacén nuclear no habría posibilidad de prorrogar la vida de la central burgalesa.

El argumento ha sido el siguiente: dado que antes de la fecha de su cierre, esta instalación tiene que proceder a una nueva recarga de combustible, y que la piscina donde viene depositando los residuos está llena, de no contar con el ATC, la planta debía ser clausurada en el plazo establecido. Pero, a la vista de que tampoco el almacén nuclear estará terminado antes de finales de 2016, se ofreció una solución provisional en el marco del propio proyecto: construir unas planchas de cemento para depositar el combustible gastado de Garoña, que quedarán luego en la base.

El ATC también se considera un proyecto imprescindible para prorrogar la vida del resto del parque nuclear español, tal como desea el nuevo Gobierno, si bien, esta decisión no estará en sus manos, pues al resto de plantas no les llegará el fin de su vida de diseño hasta la década de los años 20.

La condición de contar con un ATC para determinar el futuro de Garoña (en aquel caso para su desmantelamiento) ya fue esgrimido por el Gobierno socialista, cuando, en lugar de clausurarla en 2009, año en que cumplió los 40, optó por prorrogarla hasta 2013. Zapatero ni la cerró en esa fecha, como había prometido, ni autorizó su funcionamiento por 10 años, como recomendó el Consejo de Seguridad Nuclear (CSN).

El Gobierno del PSOE justificó dicho aplazamiento por las dificultades para enterrar los residuos radiactivos de Garoña, al no disponer del cementerio nuclear (un proyecto que idearon los socialistas y que ellos mismos congelaron). De hecho, la orden ministerial que establece el cierre programado de esa central alude a la necesidad de "compatibilizar las previsiones del Gobierno respecto a la fecha de disponibilidad de un ATC". Máxime si se tiene en cuenta que Garoña, por ser una central de agua en ebullición genera más residuos que las demás.

Galán: "Nunca dudé de que seguiría funcionando"

El presidente de Iberdrola, Ignacio Sánchez Galán, aseguró ayer que "nunca había tenido dudas sobre la continuidad de Garoña". El máximo ejecutivo de Iberdrola, eléctrica propietaria junto con Endesa de esta nuclear, hizo este comentario ante un grupo de periodistas tras el acto en que juraron sus cargos seis altos cargos del Ministerio de Industria. Según Galán, "no se pueden cerrar las instalaciones industriales con una producción barata y competitiva". En su opinión, solo se debe prescindir de las tecnologías caras, como la termosolar.

Por el momento, el Gobierno dice no haber tomado una decisión sobre Garoña, cuya clausura está programada para julio de 2013, y que ya cuenta con un plan de desmantelamiento elaborado Enresa, en línea con lo establecido en la orden ministerial de cierre.

Sin embargo, todos los mensajes del nuevo ministro de Industria, José Manuel Soria, apuntan a la prórroga. En varias declaraciones realizadas en los últimos días, Soria ha mostrado "la voluntad y la intención del Gobierno de revocar" el cierre de Garoña de 2009. La orden ministerial solo puede revocarse con otra que establezca la continuidad, previo nuevo informe del Consejo de Seguridad Nuclear (CSN).

Soria justifica la medida en que no se debe infrautilizar una instalación "que ya está amortizada" y cuentan con los informes favorables del CSN.

Esta alusión a la posible amortización de las nucleares no resulta del agrado de las empresas eléctricas, que sostienen que no lo están en absoluto, al menos, contablemente. De estarlo, como sostiene la Comisión de la Energía, se justificaría la aplicación de una tasa a la energía nuclear.

La leyenda

Lo que Francia cobra es una fianza

-En los últimos días se ha difundido un dato que amenaza con convertirse en leyenda: que Francia cobra 60.000 euros diarios por custodiar los residuos de Vandellós I.

-Esta cifra (20 millones al año exactamente) es un aval que España paga desde hace un año y se le devolverá cuando reciba los deshechos. Francia solo cobra un millón anual por almacenarlos.

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