domingo, 20 abril 2014

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Aportarán 2.500 millones de los 4.100 millones de ingresos adicionales

Las rentas medias soportarán dos tercios de la subida fiscal

  • La subida del IRPF a los rendimientos del trabajo aprobada por el Gobierno el pasado viernes afectará, sobre todo, a las clases medias, que aportarán en torno a dos tercios de los 4.111 millones adicionales que Hacienda estima recaudar. Los contribuyentes con bases imponibles entre 16.000 y 50.000 euros conforman el grueso de los declarantes por renta.
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Las rentas medias soportarán dos tercios de la subida fiscal

Las medidas fiscales del anterior Gobierno de José Luis Rodríguez Zapatero demostraron que solo cuando los incrementos impositivos afectan a las rentas medias se logran aumentos significativos de la recaudación. Por este motivo, el Ejecutivo de Mariano Rajoy apostó por elevar los tipos en el IRPF para el conjunto de los declarantes. Si bien es cierto que este aumento es progresivo, con recargos que van del 0,75% hasta el 7%, será la clase media quien, en términos agregados, soportará la mayor parte del ajuste tributario.

Ello es así porque los contribuyentes con sueldos entre 20.000 y 50.000 euros son los que, en conjunto, más aportan a las arcas públicas. Los últimos datos de la Agencia Tributaria indican que la base imponible agregada en el IRPF asciende a 412.618 millones de euros y, en torno a dos tercios de este importe, corresponde a contribuyentes con ingresos entre 16.000 y 51.000 euros. De hecho, cualquier medida para que sea efectiva en términos recaudatorios debe afectar a este grueso de declarantes.

El anterior Gobierno socialista solo elevó el IRPF a las rentas superiores a 120.000 euros, una medida que apenas supone unos 200 millones adicionales. En cambio, el incremento del Ejecutivo de Rajoy aportará, si se cumplen los pronósticos de Hacienda, algo más de 4.000 millones de euros.

Además, la estadística de Hacienda indica que la mayor parte de las rentas altas en el IRPF obtiene sus ingresos por rendimientos del capital y no por el trabajo. De hecho, solo el 28% de las ganancias de los contribuyente con mayores rentas proceden del trabajo. Así, el aumento en siete puntos en el IRPF para las bases liquidables superiores a 300.000 euros afectarán a una minoría. En cualquier caso, los pocos que se encuentren en esta situación, verán como su factura fiscal se incrementa por encima de los 10.000 euros.

Disparidad autonómica

Por otra parte, el incremento afectará en mayor medida a los contribuyentes que residan en comunidades que elevaron en su momento el tramo autonómico del impuesto. El caso paradigmático es Cataluña. La Generalitat aumentó hasta cuatro puntos el gravamen para las rentas superiores a 175.000 euros. Así, el tipo marginal máximo en Cataluña se situaba en el 49%. Ahora, esta cifra ascenderá hasta el 56%. En cambio, en aquellas comunidades en que no se ha incrementado el IRPF, el gravamen máximo se sitúa en el 52%. De hecho, los contribuyentes catalanes serán los que paguen un IRPF más alto de toda la Unión Europea.

Otras comunidades como Andalucía, Asturias, Cantabria o Extremadura también aplicarán tipos por encima del resto ya que modificaron al alza el tramo autonómico del impuesto. En el lado opuesto, Madrid, La Rioja, Comunidad Valenciana y Murcia mantienen gravámenes algo menores ya que sus respectivos Ejecutivos establecieron rebajas en el impuesto sobre la renta.

Estas diferencias autonómicas no se producen en los rendimientos del ahorro. Así, todos los españoles aplicarán los mismos gravámenes. Con los incrementos aprobados por el Ejecutivo de Mariano Rajoy, las rentas hasta 6.000 euros aplicarán un tipo del 21% frente al 19% vigente hasta ahora. Entre 6.000 y 24.000 euros, el gravamen aumenta cuatro puntos hasta el 23%. A partir de este nivel, se crea un nuevo tramo que tributa al 27%. En este caso, sí que serán las rentas altas las que soportarán la mayor parte del ajuste. Los contribuyentes con ingresos superiores a 96.000 euros apenas suponen el 1,4% del total y, sin embargo, acumulan el 40% de las base liquidable agregada del ahorro.

En cualquier caso, el incremento en el IRPF -tanto por trabajo como por ahorro- supone la mayor subida fiscal en democracia. Aunque, en principio, el aumento solo se aplicará en el ejercicio 2012 y 2013.

Un empleado con un sueldo de 30.000 euros pagará 248 euros más por renta

Un trabajador soltero y sin hijos que gane 30.000 euros al año verá cómo su factura fiscal se encarece 248,88 euros al año tras la subida en el IRPF aprobada el viernes por el Gobierno. Su base liquidable, que es el resultado de restar las aportaciones a la Seguridad Social y las reducciones por rendimientos del trabajo de la base imponible, sumará 25.443 euros. Hasta ahora, este empleado pagaba anualmente por IRPF unos 5.200 euros, una cifra que alcanzará los 5.448 euros en 2012 y 2013.

Un empleado con el mismo sueldo pero casado y con dos hijos, sufrirá un incremento menor ya que cuenta con mayores beneficios fiscales. Así, el trabajador con descendientes pagará 151,81 euros más durante los dos próximos ejercicios fiscales.

Un catalán que gane 400.000 euros tributará 10.000 euros más que un madrileño

La subida fiscal aprobada por el Ejecutivo de Mariano Rajoy afectará a todos los contribuyentes por igual. Sin embargo, el resultado de la declaración será diferente en función de la comunidad en que residan. Por ejemplo, un contribuyente catalán con un sueldo bruto de 400.000 euros pagaba hasta ahora 176.545 euros por renta. Ahora, con la subida fiscal, su tipo marginal máximo ascenderá al 56% y deberá abonar 20.567 euros más. Así, su factura fiscal alcanzará los 197.134 euros. Casi la mitad de su sueldo bruto será para Hacienda. En el caso de un contribuyente de Madrid con el mismo sueldo, la cuota a pagar por IRPF será 10.000 euros inferior. Ello es así ya que, a diferencia de Cataluña, la Comunidad de Madrid no elevó el año pasado los tipos autonómicos en el IRPF para las rentas altas.

Un plusvalía de 300.000 euros abonará 80.260 euros por IRPF

Un contribuyente que obtenga en Bolsa o por la venta de patrimonio una plusvalía de 300.000 euros pagará por renta 80.280 euros en los ejercicios 2012 y 2013. Es decir, el 26,76% de sus beneficios se ingresarán en la Agencia Tributaria. Si este contribuyente hubiera obtenido esos ingresos en 2011, su factura fiscal ascendería a 62.880 euros. Para el ejemplo propuesto, el incremento fiscal de Rajoy supone un coste tributario de 17.400 euros. Durante los dos próximos ejercicios, las plusvalías hasta 6.000 euros tributarán al 21%. Y entre 6.000 y 24.000 euros, se aplicará un gravamen del 25%. A partir de ese nivel, se tributará al 27%.

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