jueves, 31 julio 2014

Está pasando

Riesgo de fuga radiactiva

Seis claves para entender cómo funcionan las centrales nucleares

  • Japón camina por el alambre ante al riesgo de una fuga radioactiva. Los devastadores efectos del terremoto y del tsunami posterior han puesto en jaque la seguridad de cuatro centrales nucleares niponas. La planta de Fukushima es la más afectada. ¿Cual es exactamente el riesgo a una fuga nuclear? ¿Por qué podría llegar a suceder? A continuación, seis claves para intentar aclarar el estado actual en las centrales japonesas.
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¿Qué es un reactor nuclear?

Es una instalación en la que se inicia, mantiene y controla una reacción nuclear en cadena. Hay dos tipos: el reactor (nuclear) de agua a presión, que es un reactor refrigerado con agua natural a una presión superior a la de saturación, para impedir la ebullición; y el reactor de agua en ebullición, (usado en la central japonesa de Fukushima) que es un reactor refrigerado con agua natural, que se hace hervir en el núcleo en una cantidad considerable.

¿Cómo funciona un reactor nuclear?

El sistema de refrigeración del reactor sirve para enfriar las barras de combustible nuclear. El contacto del agua con el uranio genera vapor radioactivo que mueve las turbinas productoras de electricidad. Las barras de control, situadas debajo de las barras de combustible, sirven para controlar el 'calor residual' y detener los reactores en caso de reacción nuclear.

¿Qué efecto ha causado el terremoto en los reactores nucleares?

El terremoto del viernes provocó la paralización de los reactores y de los sistemas de refrigeración. Pero las barras de combustible necesitan mantenerse a una determinada temperatura, incluso varios años después de convertirse en deshechos. Las autoridades japonesas pusieron en marcha unos generadores diesel para bombear agua dentro de los reactores, pero el tsunami posterior al terremoto que inundó la planta los dejó inutilizados.

¿Por qué se producen explosiones en los reactores?

Al fallar el sistema de refrigeración, el nivel de agua baja y aumenta la temperatura en el reactor. Las barras de combustible se recalientan, el zirconio de las barras de control se funde y reacciona con el agua, generando una burbuja de hidrógeno que provoca una explosión. Esto es lo que ha sucedido en los reactores 1, 2 y 3. Según las autoridades japonesas, las explosiones han destruido el techo de los edificios de los reactores, pero no han dañado las cámaras de contención, que guardan el núcleo de los reactores.

¿Qué riesgo hay de escapes radioactivos o de fusión del núcleo?

Para aliviar la presión del núcleo ante las deficiencias en la refrigeración, se ha liberado vapor radioactivo de las cámaras de contención. La operadora japonesa, Tepco, ha informado de que los niveles de radiactividad tras el accidente se han disparado a los 8.217 microsievert por hora, ocho veces más que la cantidad anual a la que se encuentra expuesta una persona.

¿Qué riesgo hay de fusión del núcleo?

Si se prolongan los problemas de refrigeración en el núcleo, el uranio puede fundirse. Las autoridades japonesas están inundando los reactores de agua de mar con ácido bórico para intentar enfriar el núcleo. En el peor escenario posible, el uranio fundiría las barras y la lava radioactiva podría traspasar las cámaras de contención y provocar una gran fuga de material radioactivo.

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